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Los cambios que el estrés puede provocar sin que lo notes

ENFERMEDADES
Agencias / El Tiempo
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Sentir estrés de forma ocasional es una respuesta normal del organismo, pero cuando se prolonga durante semanas o meses puede afectar significativamente la salud física y mental. El estrés crónico mantiene elevados los niveles de hormonas como el cortisol y la adrenalina, lo que altera el funcionamiento de diversos órganos y sistemas.

Muchas de sus manifestaciones aparecen de manera gradual y con frecuencia se confunden con el envejecimiento, la falta de sueño o el exceso de trabajo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Asociación Americana de Psicología (APA) y la Clínica Mayo, reconocer estos cambios a tiempo permite intervenir antes de que aparezcan complicaciones relacionadas con el estrés.

1. Te sientes cansado incluso después de dormir

El estrés prolongado puede alterar la calidad del sueño, haciendo que el descanso sea poco reparador. La Clínica Mayo señala que esta activación constante del organismo favorece una sensación persistente de agotamiento, incluso cuando se duerme el número de horas recomendado.

2. Tienes dificultades para concentrarte o recordar información

Las hormonas del estrés pueden afectar funciones cognitivas como la atención, la memoria y la toma de decisiones. La Asociación Americana de Psicología indica que el estrés crónico puede provocar olvidos frecuentes, dificultad para concentrarse y la sensación de tener la "mente nublada".

3. Presentas dolores de cabeza con mayor frecuencia

La tensión muscular y la respuesta fisiológica al estrés pueden favorecer la aparición de cefaleas tensionales y agravar las migrañas en personas predispuestas. Si los dolores de cabeza se vuelven frecuentes o cambian de intensidad, es recomendable buscar valoración médica.

4. Comienzan a aparecer problemas digestivos

El estrés puede alterar el funcionamiento del sistema digestivo y favorecer síntomas como acidez, dolor abdominal, estreñimiento, diarrea o síndrome del intestino irritable. La Clínica Mayo destaca la estrecha conexión existente entre el cerebro y el aparato digestivo.

5. Te enfermas con mayor frecuencia

El estrés persistente puede modificar la respuesta del sistema inmunológico, aumentando la susceptibilidad a resfriados y otras infecciones. La OMS destaca que el bienestar mental desempeña un papel importante en la capacidad del organismo para defenderse de agentes infecciosos.

6. Tu presión arterial puede elevarse sin que lo notes

La liberación continua de adrenalina y cortisol puede incrementar temporalmente la presión arterial y aumentar el esfuerzo que realiza el corazón. Si esta situación se mantiene y se combina con otros factores de riesgo, puede favorecer el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

7. Observas cambios en la piel

El estrés puede agravar enfermedades como el acné, la psoriasis, el eccema y la urticaria. Además, la Academia Americana de Dermatología señala que algunas personas experimentan mayor sensibilidad cutánea, picazón o caída del cabello durante periodos prolongados de tensión emocional.

8. Cambian tu apetito y tu peso

Mientras algunas personas aumentan su consumo de alimentos cuando están estresadas, otras pierden el apetito. Estos cambios pueden provocar tanto aumento como pérdida de peso y, si persisten, contribuir a alteraciones metabólicas.

9. Duermes peor y te despiertas varias veces durante la noche

Las preocupaciones constantes pueden dificultar conciliar el sueño y provocar despertares frecuentes. Según la Fundación Nacional del Sueño, la falta de un descanso adecuado puede generar un círculo vicioso en el que el estrés empeora la calidad del sueño y el mal descanso intensifica aún más el estrés.

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